La flota rusa llega a Venezuela para realizar maniobras militares
BEATRIZ LECUMBERRI / AFP
LA GUAIRA, Venezuela
El destructor ruso Almirante Chebanenko hizo su entrada en el puerto de La Guaira el martes por la
mañana, donde fue recibido con honores por la Marina del país sudamericano, con la que realizará
maniobras militares hasta el 2 de diciembre.
Tres de los cuatro barcos que componen este destacamento de la Flota del Norte de Rusia
atracaron en La Guaira, mientras que el crucero de propulsión nuclear Pedro el Grande fondeó más
lejos del puerto debido a su gran envergadura.
Una salva de cañonazos recibió en el puerto al Almirante Chebanenko, al tanquero Ivan Bubnov y
el remolcador Nikolai Chiker, que zarparon de Rusia hace más de dos meses e hicieron escalas en
Francia y Libia.
La llegada a tierra firme de estos barcos coincide con el histórico viaje a Venezuela del
presidente ruso, Dimitri Medvedev, quien se reunirá con el mandatario Hugo Chávez hoy y podría
visitar estas naves de la mano de su anfitrión mañana.
Estas serán las primeras maniobras militares rusas en el Caribe desde el fin de la Guerra Fría,
lo cual ha provocado un gran interés y también un cierto recelo en esta región.
Según informó el martes el vicealmirante Luis Morales Márquez, comandante naval de operaciones
de la Marina venezolana, los ejercicios, llamados VenRus 2008, tendrán una fase en tierra y otra
en mar, que se realizará el primero de diciembre.
El propósito es "fortalecer los lazos de amistad y solidaridad con la flota rusa y la Fuerza
Armada nacional bolivariana'' con un único fin: "la integración'', declaró.
Para estas maniobras, a los 1,600 efectivos que viajan en los cuatro barcos rusos se sumarán
700 venezolanos. La Marina del país sudamericano movilizará durante los ejercicios tres fragatas,
un transporte anfibio y ocho patrulleras, y la aviación pilotará los aviones Sukhoi comprados
recientemente en Rusia.
Según fuentes de la Marina venezolana, estos ejercicios conjuntos incluirán el intercambio
tecnológico y de comunicaciones, operaciones de salvamento, patrullaje, de lucha contra el
narcotráfico y terrorismo, y operaciones de guerra.
El vicealmirante Márquez subrayó que estas maniobras pueden ser un primer paso para que en el
futuro la Marina venezolana viaje "a otras latitudes'' a llevar a cabo este tipo de ejercicios,
refiriéndose a aguas de Rusia, con la cual el país sudamericano mantiene una creciente cooperación
militar, energética y financiera.
"Vamos a tener la posibilidad de seguir participando en otros ejercicios previstos, en otros
momentos y en otras latitudes (...). En primer término para llevar la paz. No hay dificultad para
trasladarnos hacia esas aguas y sería muy interesante'', declaró Márquez.
El oficial recordó que en los años 80, el puerto de La Guaira recibió barcos de la misma
envergadura que los recién llegados rusos, concretamente un destacamento de buques estadounidenses
para unas maniobras llamadas Unitas. "Fue en el pasado y los ejercicios tenían otros fines que no
eran la búsqueda de la paz'', matizó.
Al respecto, reiteró que el buque Pedro el Grande no lleva a bordo armas nu-
cleares y garantizó que la fase en mar de los ejercicios no superará los límites de la zona
económica exclusiva venezolana.
El lunes por la noche, el presidente venezolano Hugo Chávez subrayó que estas maniobras no son
ninguna provocación sino un intercambio entre dos países que mantienen una alianza
‘‘estratégica''.
"Hicimos maniobras con Brasil hace poco, con Francia, con los Países Bajos y ahora con Rusia.
No es ninguna provocación, es un intercambio. Dos países libres, soberanos, que nos venimos
acercando a velocidad cada día mayor'', declaró.
El departamento de Estado norteamericano afirmó el lunes que vigilará "muy de cerca'' las
maniobras conjuntas, pero no consideró que representen una amenaza.