Chávez gana pero pierde el corazón político y económico del país
CASTO OCANDO
El Nuevo Herald
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¿Frenarán los resultados electorales el impulso socialista de Chávez?
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Un día después de las elecciones regionales, y con un conteo cercano al 100 por ciento de los
votos en 22 estados de Venezuela y el Distrito Federal, la oposición obtuvo casi un 48 por ciento
de los sufragios, a pesar de que ganó sólo en seis regiones del país mientras el oficialismo
obtuvo 17 gobernaciones.
De un total de 10,625,407 votos contabilizados oficialmente hasta el lunes por el Consejo
Nacional Electoral (CNE), los candidatos oficialistas obtuvieron 5.56 millones de votos, mientras
que la combinación de opositores a Chávez y disidentes alcanzó 5.1 millones.
Resaltando el triunfo en 17 estados y una de las cinco alcaldías del Distrito Federal, el
presidente Hugo Chávez declaró el lunes que "estos números y esta gran victoria socialista es una
señal muy fuerte. El pueblo me está indicando: Chávez, sigue por el mismo camino, el camino del
socialismo''.
Sin embargo, la pérdida de las seis regiones más ricas, pobladas e importantes del país desde
el punto de vista político, podría signficar para el proyecto socialista del presidente Chávez un
revés con importantes consecuencias a futuro, un fenómeno reconocido por sus propios seguidores.
"Hoy el chavismo, más allá de la cantidad de gobernaciones y alcaldías que sean exhibidas como
señales de triunfo, ha sufrido una derrota de carácter cualitativo que puede ser disimulada pero
jamás escondida'', indicó Vladimir Villegas, ex alto diplomático chavista que ha expresado
críticas al gobierno.
Reconociendo la necesidad de revisar errores, la dirigente del oficialista Partido Socialista
Unido de Venezuela (PSUV), Vanessa Davies, admitió la necesidad de "asumir con humildad una
revisión interna con la militancia y simpatizantes'', con el objetivo de "que se dé un proceso de
autocrítica, necesario para dar reimpulso al proceso revolucionario''.
La derrota del chavismo en importantes enclaves de la capital venezolana, dejó fuera de juego
también a importantes figuras estrechamente vinculadas al entorno del presidente, como Diosdado
Cabello, gobernador saliente de Miranda; Aristóbulo Istúriz, ex ministro de Educación que perdió
en la Alcaldía Mayor; Jesse Chacón, ex ministro del Interior y Justicia que fracasó como aspirante
a la alcaldía de Sucre; y Mario Silva, un conductor de televisión considerado como un protegido de
Chávez.
Para analistas y observadores, el triunfo alcanzado por la oposición en las elecciones
regionales, contra todo pronóstico, mostró a lo sumo un país dividido en fuerzas políticas
equivalentes, y un avance notable.
"Lo logrado por la oposición es algo extraordinario'', comentó el analista político Joaquín
Pérez Rodríguez. "Las elecciones se produjeron en un escenario en que uno de los actores, el
presidente Chávez, utilizó y abusó todos los recursos y mecanismos del Estado para apabullar a la
oposición, y aún así, la oposición le gana la mitad de los votos''.
"Los votos democráticos subieron de 2.8 millones en el 2004, a 5.1 millones en el 2008, es
decir, crecimos en un 80 por ciento'', estimó Paulina Gamus, analista y ex dirigente del opositor
Acción Democrática.
Gamus estimó que la población bajo mandatarios regionales chavistas bajó de 22.2 millones en el
2004, a 15.2 millones en el 2008, una caída de 31 por ciento. En contraste, la oposición subió de
3.8 millones hace cuatro años a 12.5 millones de personas este año, un crecimiento de 228 por
ciento.
En un editorial publicado el lunes, el director del diario Tal Cual, Teodoro Petkoff,
aseguró que el mandatario venezolano promovió la noche de las elecciones "esfuerzos inauditos de
manipulación para tratar de demostrar que los logros de la oposición no habían sido tales'', e
ironizó sobre que al no poder modificar los resultados, Chávez "no podía ocultar el despecho que
lo consumía''.
"Chávez decía que nos iba a dar en la madre. Pues bien, la oposición le dio en la madre: le
ganó la capital de la República'', escribió el editor.
Petkoff se preguntó si Chávez se acostumbrará a "la idea de que existe una mitad del país que
rechaza el proyecto personalista, autoritario, autocrático y militarista que él encarna, y que la
mitad del país le ganó el centro político más importante de la República''.
Los resultados del domingo mostraron también el surgimiento de una nueva clase de liderazgo
dentro de la oposición, incluyendo potenciales candidatos presidenciales.
"Los defensores de la libertad y de la democracia tienen ahora una nueva generación de
presidenciables'', dijo Vladimir Gessen, ex diplomático venezolano y analista político residente
en Miami.
Entre los nombres mencionados por Gessen y otros analistas, se encuentran el de Antonio
Ledezma, que ganó la alcaldía metropolitana de Caracas, el nuevo gobernador Henrique Capriles
Radonsky, de Miranda, y Henrique Salas Feo, que repite como gobernador de Carabobo, además de
líderes como Leopoldo López, Gerardo Blyde y Carlos Ocariz.
El avance de la oposición en los comicios regionales tendrá también un efecto latinoamericano,
advirtieron expertos.
"Lo que viene para Chávez de ahora en adelante es una creciente dificultad de sostener la
pegada de su modelo en el exterior'', dijo el internacionalista y politólogo Aníbal Romero.
"Muy difícilmente puede Chávez ahora vender un modelo de socialismo que está siendo
gradualmente rechazado en Venezuela, y cada vez de un modo más claro'', agregó Romero, académico
de la Universidad Metropolitana de Caracas.
ocasto@herald.com