ECOS
Malena Burke: `Podría vivir sin el canto'
ERWIN PEREZ
Especial/El Nuevo herald
''Yo nunca me aburro'', dice Malena Burke, con esa simpatía que la caracteriza. Y luego de conversar un largo rato con ella en su casa, en la que reposa de una delicada cirugía a la que se sometió recientemente, se llega a la conclusión de que una de las cantantes cubanas más populares tiene bastante para entretenerse.
En lo personal, la artista vive pendiente de su esposo, Nelson, sus cuatro hijos --la también cantante Lena; Osmel y las mellizas Dulena y Flavia-- y un cuarteto de perros liderado por Liana, una yorkie de 11 años (''está viejita'', se lamenta su ama). También le impiden aburrirse en esta etapa postoperatoria una montaña de amigos, parientes y colegas.
Algo delgada pero saludable, Malena ocupa parte de su tiempo en trabajar: prepara su regreso a sus shows sabatinos en el Café Hoy como Ayer --en unas tres semanas-- y su participación (con Waldo Fernández) en La música de tu vida [sábados, 9 p.m., Canal 8/ GenTV]. Además, termina un disco y se alista para cantar en un tributo a Meme Solís.
Es locuaz y de gran humor, como en sus conciertos. Habla mucho de su famosa mamá, la legendaria bolerista Elena Burke, y relata sin drama sus peripecias médicas. ''Hace un año dejé de beber alcohol, y ahora me siento mejor aún porque en la operación me extrajeron un inmenso fibroma que afortunadamente no era canceroso'', cuenta a El Nuevo Herald.
''El cigarro, la bebida y el exceso de comida lo van intoxicando a uno'', sentencia.
¿Fumabas y bebías mucho?
Cómo no, desde chiquita; tomaba un traguito para perder el miedo escénico; luego venían el uno, el dos, el tres y el cuatro. Cigarros fumaba desde los 15 años y paré ahora, antes de la cirugía.
La bohemia, el arte, la vida nocturna están asociados a la bebida.
Afortunadamente veo que no necesito del alcohol para mi trabajo; al contrario, la voz me sale más clara, más limpia, mejor, y estoy más lúcida en lo que estoy haciendo sobre el escenario.
¿Te asustaste al enfrentar la operación?
No, porque estuve en todo momento con un equipo médico que me dio confianza.
¿A qué le tienes miedo?
A los bichos, a los ratones, a las ranas.
¿Y a la muerte?
No. Pienso que todos venimos con el día señalado en que nos vamos. ¿Sabes a qué le tendría miedo? A morir en un accidente de tránsito, aunque, en realidad, mi temor es más que nada a quedar lastimada.
¿Y el famoso miedo de los cantantes a perder la voz?
No lo he sentido porque provengo de una familia, gracias a Dios, con garganta de hierro. Mi mamá, mientras más ''acacharrada'' estaba, mejor le salía la voz. Yo también puedo estar cantando horas y horas en descarga y la voz sigue ahí, bien.
¿Cómo ves tu carrera profesional?
Las cosas me han salido porque me han ido llegando. Pienso que si hay algo para mí va a venir, y si no, voy a seguir cantando y haciendo feliz a la gente que me va a ver. No soy muy ambiciosa en ese aspecto. Tengo más expectativas puestas en ver triunfar a Lena que en mi carrera. Aunque todavía puedo llegar a pegar un número, como pasó con Tina Turner [risas].
¿Nunca has sentido celos profesionales de Lena?
No. La relación con mi hija es muy muy especial. Pienso que somos almas gemelas; aunque estemos lejos estamos siempre conectadas. Yo viví eso con mi mamá, yo disfruté eso con mi mamá a fondo; cuando era niña me sentaba en un rinconcito a escucharla. Para mí era mi reina, mi todo.
¿Cómo era contigo en lo artístico?
Muy exigente. Cuando se trataba del trabajo para ella no habían paños tibios; una vez tuve que ir a trabajar con la pierna partida, con muletas. Una vez le preguntaron qué opinaba de mí y dijo: ''Es un buen prospecto, lo está haciendo bien''. Era muy crítica.
¿Y cómo eres con Lena?
Casi como mi mamá lo era conmigo [sonrisa]. Cuando era más jovencita no quería acompañarme en mis conciertos porque le gustaba sólo tocar en el piano la música clásica, hasta que un día le dije: '¿Pero cómo, tú vas a tocar a Mozart y no vas a tocar `Eres mi bien, lo que me tiene extasiado' [La gloria eres tú]?'' Así empezó y hoy me lo agradece mucho.
¿Cómo es un día normal tuyo?
De día me gusta ver películas, videos, y de noche me gusta trabajar en la música, aprender canciones.
Por tu vida de artista bohemia es difícil imaginarte disfrutando de un paseo a los parques de Orlando, por ejemplo.
Y nunca he ido [sonrisa].
¿Adónde vas cuando tomas vacaciones?
A España, Puerto Rico, México... Si supieras que mis hijos y mi esposo están locos porque vaya con ellos a Orlando, pero no me llama la atención [sonrisa].
Eres una persona de la noche.
Sí, claro. Yo no entiendo la vida levantada a las 8 de la mañana. No puedo con eso. Siempre me acuesto a las 3 o 4 de la mañana.
¿Ves videos de tu mamá?
Mucho.
¿No te entristece?
Fue muy triste durante una etapa, pero ya lo superé. Igualmente, tengo una caja de casetes con su música que no he revisado. Hubo un momento en que su muerte, en el 2002, me tenía muy afectada, lloraba por cualquier cosa, hasta que un día me dije: 'La vida debe continuar'. También tengo la costumbre de oír dos o tres canciones de mi mamá antes de ir a hacer algún show.
¿Cuáles?
De todo, Me faltabas tú, Torpeza, y muchas más.
¿Qué piensas cuando algunosfanstuyos te comparan con tu madre?
Me da risa. Ella fue una de las más grandes cantantes que ha dado Cuba y yo nada más quiero que un grupo de gente me siga queriendo oír cantar. Otra de nuestras diferencias es que mi mamá vivía para el canto y pienso que yo puedo vivir sin cantar, aunque mi familia no me cree [sonrisa].
¿Tu trabajo es sólo para cubanos?
No. Yo siempre tengo algo de cada país: valses peruanos, música argentina, Gracias a la vida, de Victoria Parra, de Chile. Mira que de Ecuador no tengo nada, tengo que aprenderme algo
Entonces crees que lo que haces le gusta a todo el mundo.
A todo el mundo de más de 35 años. Por esta onda del reggaetón el bolero y el son han pasado a otro plan, pero pienso que nunca van a morir porque a quién enamoras diciéndole: 'nere nere nere, tremendo cu..' [risas]. Así no, uno enamora diciendo: `Te extraño/ como se extrañan las noches sin estrellas'.
¿Por qué estás haciendo televisión?
Me ha gustado mucho el trabajo con Waldo [Fernández], que es mi amigo, aunque no pensé que nos íbamos a llevar bien [risas]. Igual, cuando habla mucho le digo: `Cállate ya, viejo'.
¿Te gusta hacer televisión?
Me gusta porque es un reto y creo que tengo facilidad de palabra para la tele o la radio.
¿Has visto el programa de Albita [La descarga, por Mega TV]?
Vi uno hace poco. Lo de que su mamá cante me parece bonito; pero no me gusta mucho lo de la gente amateur que quiere cantar. No sé por qué hoy en día a todo el mundo le ha dado por cantar [risa].
erwin@erwinperez.com