CD
'Los de atrás vienen conmigo': Calle 13
SANDRA PALACIOS
Especial/ El Nuevo Herald
Pueden señalarles de imprudentes, insurrectos, provocadores y hasta groseros, pero Calle 13 habla por muchos, y como muchos no nos atrevemos. Así lo demuestran en su nuevo trabajo, Los de atrás vienen conmigo, en el que se descargan con ingeniosas rimas, sobre temas que realmente forman parte de la agenda urbana.
''Pero yo soy un tipo tranquilo,/ calmado, quieto/ bastante pasivo, con casi nadie me meto/ excepto con los religiosos, reggaetoneros, políticos, moralistas,/ Puff Daddy, el FBI, la Policía/ y por ahí sigue la lista'' dice Residente en tono satírico en uno de sus temas más pegajosos, Ven y critícame, porque este disco, además de estallar en mil pensamientos, posturas, tendencias, opiniones y expresiones, también divierte, invita a mover el esqueleto y a sentir culpa y disfrutarlo.
Son 15 tracks atestados de buenas ideas, en los que Visitante se divierte mezclando sonidos como el hip-hop con funk, cumbia, ska y salsa, por sólo nombrar algunos, creando piezas únicas con acentos y ritmos propios, como en la canción No hay nadie como tú, la que interpretan junto a la banda Café Tacuva, una de los máximos exponentes del rock alternativo en Latinoamérica.
Esta última, una de las mejores del disco, rinde un tributo a la individualidad, en una larga lista de opuestos que prueban que en el mundo cabemos todos. Que lloren, su primer sencillo ha dado de qué hablar por varias semanas en los medios, por su fuerte postura sobre los reggaetoneros, a los que, sin anestesia, Calle 13 critica su falta de personalidad y los llama ``producto enlatado''.
Este CD se gana por sí solo el título de urbano; es uno de esos discos que se disfrutan canción a canción, palabra por palabra. Un trabajo que se aleja de cualquier idea preconcebida, que no da por hecho nada y experimenta hasta encontrar su sonido propio, es el resultado de dos jóvenes brillantes que sacan provecho de su talento para llevar un mensaje de manera creativa y que, como si fuera poco, pone a bailar a todo el mundo.
Los de atrás vienen conmigo es sin duda alguna uno de los mejores discos del año, uno que de seguro recibirá todos los reconocimientos posibles, pero que ya tiene ganado, de entrada, el más importante: el del público.
spalacios@herald.com