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Música  

Punto de vista

Gloria en familia

El Nuevo Herald

En una verdadera reunión familiar se convirtió el concierto de cerca de dos horas y media que ofreció el fin de semana la cantautora cubanoamericana Gloria Estefan en el Seminole Hotel & Casino de Hollywood, en la culminación de una intensa gira internacional basada en su más reciente CD, 90 millas.

Dejando atónitos a sus admiradores, cuyas edades iban desde los 10 a los 85 años, que repletaron el teatro Hard Rock Live del complejo situado al norte de Miami, Gloria bailó y cantó los temas más famosos de su repertorio, recordando a los que no lo sabían que lleva 37 años sobre los escenarios y no muestra asomos de retirarse.

En el concierto a beneficio del sistema educacional público del sur de la Florida, Gloria contó con la presencia de su madre, quien fue ovacionada de pie por el público cuando la artista reveló que había sido maestra durante 29 años y que por ese motivo conocía muy de cerca lo difícil que resulta enseñar a los alumnos con los recursos limitados que le otorga el Estado.

También presentó a su hija Emily, de 13 años, quien se lució tocando música rock con su guitarra eléctrica y luego pasó a sentarse detrás de la batería para asombrar a los presentes con la maestría con que dominaba los tambores en School's Out.

Emilio Estefan no se quedó en las bambalinas durante el concierto del cual era el productor y casi al final salió al escenario para bailar salsa con su famosa esposa, con quien se casó hace 30 años, y luego la acompañó tocando pandereta y congas hasta el final carnavalesco con que concluyó la presentación.

Aunque la cantante Connie Francis no es de la familia, también fue invitada de honor al show con motivo de la película sobre su atribulada vida que protagonizará Gloria, bajo el título de Who's Sorry Now, en la que cantará sus temas más conocidos.

Como adelanto del filme y al mismo tiempo demostrar que el proyecto va con paso firme, Gloria, que es la autora del guión, interpretó en su honor la balada Where the Boys Are, otra de las canciones famosas que popularizó Francis en la década de 1960 y que también fue el título de una de sus películas.

''Qué lindo es estar en casa'', exclamó tras indicar que había estado dos meses recorriendo Europa con sus canciones.

Vestida con un ceñido traje rojo estilo tonadillera, Gloria comenzó su actuación con contagioso ritmo de salsa y merengue, para luego seguir con Rhythm Is Gonna Get You y en seguida calmarse un poco para interpretar en español el bolero Con los años que me quedan. Para que los que no hablaban castellano fueran entendiendo su contenido, en la pantalla del fondo del escenario iban apareciendo los versos en inglés.

''Esta canción la compuse con mi esposo, Emilio'', dijo mientras se sentaba en un taburete guitarra en ristre y un reflector la iluminaba en medio de la oscuridad de la sala.

Después de Don't Wanna Lose You Now, siguió con No pretendo, una hermosa canción con contagioso ritmo sudamericano, manteniendo un equilibrio entre sus temas en español y en inglés, ya que de acuerdo con su consulta a los presentes, había una mitad de origen latino y otra mitad anglosajones.

La santería no podía estar ausente en un espectáculo en que Gloria quiso interpretar temas representativos de su larga lista de álbumes.

En Caridad, perteneciente a 90 millas, sus dos bailarinas y dos bailarines se vistieron de riguroso blanco para enriquecer la letra de la canción, así como tampoco los temas que le abrieron las puertas de Inglaterra y Estados Unidos: Conga, Dr. Beat y 1, 2, 3, haciendo bailar a una buena parte del público, entre el que había niñas de corta edad, adolescentes, personas maduras e incluso a un esquelético anciano blanco en canas que olvidó su edad por esa noche para disfrutar de los contagiosos ritmos de Gloria, quien tuvo tres cambios de ropa a lo largo de la noche del viernes.

De ese mismo álbum es No llores, el son que Gloria interpretó ataviada con un sombrero de paja que luego lanzó al público, y también Cuba libre, momento que aprovechó para pedir que sus compatriotas de la isla tenga pronto ``lo que nosotros tenemos aquí: libertad''.

Y para que todo el mundo se fuera contento a casa, el broche de oro del concierto fue Happy, el que terminó con una impresionante lluvia de papel picado que convirtió al Hard Rock Live en un carnaval.• 

esoto@herald.com


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