ESTRENOS
'Bolt', una estrella de cuatro patas
RENE JORDAN
Crítico de cine/El Nuevo Herald
Bolt es el astro de una teleserie donde el guión le confiere poderes sobrenaturales. Lo mantienen encerrado en el estudio, convencido de su hegemonía en ese mundo inventado. Cuando emerge a enfrentarse con la realidad, descubre para su inmensa decepción que es un perro como otro cualquiera.
La interesante idea tiene ecos de otros personajes destronados, como Próspero en La tempestad, de Shakespeare, o el juvenil monarca de El príncipe y el mendigo, de Mark Twain. Quizás es pedirle demasiado a un cartón de Walt Disney, pero la imaginación de los animadores se queda corta en algo que daba para largo. Se conforman con poco, titubeando al borde de un insospechado e inexplorado tesorito que les cayó en las manos por casualidad.
En su nivel módico y modesto, el filme confía en la gracia antropomórfica de los animalitos, con un gato cínico, tres pichones parlanchines y Rhino, un hámster en movimiento perpetuo dentro de su bola transparente. Disparan los usuales chistes para mayores que, por supuesto, los niños no entienden, ni falta que les hace porque aquí hay dulce para todos.
Aunque no vi la copia en 3-D, el trabajo de animación es de primera, al igual que el de John Travolta, que le presta su voz a Bolt, con devoción perruna. Aunque no canta, Miley Cyrus sirve para atraer a sus fanáticos a la taquilla. Nada se sale de la predecible rutina, pero Bolt entretiene a quien se olvide de exigirle lo mucho que el tema prometía.