NORMA NIURKA
Miami abre puertas a artistas antes vetados
En tiempos recientes, la comunidad de exiliados cubanos del sur de Florida ha dado grandes pasos de avance, y no se trata sólo del progreso económico y empresarial logrado desde la década de 1960, sino de una evolución positiva en la mentalidad política.
Hubo un tiempo en que productores, disqueras, medios informativos, artistas y público cedían ante las presiones, a veces anónimas, que coartaban la libertad de expresión. Bajo aquella Ley del Talión criolla, si en la isla no se podía nombrar y valorar a un artista del exilio, el exilio descartaba, a veces con violencia, a quien actuara en la isla. Según esas leyes tácitas, no solamente admirar a artistas de la isla era buscarse acusaciones injustificadas de 'comunista'; sino que artistas no cubanos que actuaran allá se convertían en apestados acá.
Danny Rivera, Massiel, Rubén Blades, Mercedes Sosa, Joan Manuel Serrat, Denisse de Kalafe, Andy Montañez, De Raymond, Oscar de León, Alberto Cortez son algunas de las estrellas de la música que fueron vetadas. Amenazas de bombas, explosiones de cocteles molotov, cancelaciones de presentaciones teatrales y musicales, quema de cuadros, repudios, despidos y vetos en la radio plagaron por años nuestros teatros, centros nocturnos, galerías, medios de difusión e instituciones culturales. Miami adquirió una imagen de intransigencia ante el mundo.
Pero al pasar el tiempo, aquí nacieron otras generaciones de cubanos, y vinieron a poblar nuestro entorno hispanoamericanos de todos los rincones y otras generaciones nacidas en Cuba, que habían sufrido allí falta de libertades. En los últimos meses han arribado de la isla bailarines, músicos, cantantes, actores y un presentador de televisión quienes han tenido oportunidad de presentarse ante el mismo público que creció viéndolos actuar y el público que los desconocía por completo.
El mejor ejemplo de la evolución democrática miamense se dará este fin de semana en los conciertos del trovador argentino Facundo Cabral, en el Teatro Manuel Artime, presentado por Faroni Productions; y de la brasileña radicada en México, Denisse de Kalafe, en el Auditorio del Condado Miami Dade, producido por FUNDarte. Ambos fueron vetados aquí en una época lejana y sus voces erradicadas de la radio. Entre el sábado y el domingo, se podrá disfrutar de estos admirados cantautores sin temor a que los escupan en la fila de entrada.
''No entiendo a la sociedad con miedo y con prejuicios frente a las distintas manifestaciones de los individuos'', señala Cabral, quien ya había actuado aquí junto a otro ex vetado, Alberto Cortez. ``El arte nunca es peligroso, habría que cuidarse de los políticos que dividen más que de los artistas que unen''.
La voz de Denisse de Kalafe, que en la década de 1980 llegó a los primeros lugares del hit parade miamense con su tema Los tres porqués, se escuchó esta semana en radio y televisión por primera vez en dos décadas. El veto se basaba en su participación en un Festival de Varadero, en Cuba. Para su gran sorpresa, el lunes, invitada al programa Pellízcame que estoy soñando, del Canal 41, se reencontró con quien la había presentado en ese festival, el conductor del nuevo show, Carlos Otero, recién llegado de Cuba. ¿Cómo pudiera continuar aquí el rechazo a artistas no cubanos que actuaron en la isla si quienes actuaban allá entonces son los que hoy están aquí integrados al exilio?
''Los vencedores de esta emancipación en Miami'', expresa Denisse, ``son los productores que se atrevieron, los cronistas de la libertad, la sociedad civil que siempre ha exigido sus derechos, los jóvenes que nunca admitieron los vetos''.
Que el mundo lo sepa: el cartelito de 'intransigentes' a los exiliados cubanos de Miami es obsoleto.
nniurkaa@aol.com